La palabra "gratis" en el software casi siempre significa lo mismo: una versión recortada, con marcas de agua, un límite de tres archivos y un botón de "Actualizar ahora" en cada esquina. Un escaparate, no una herramienta. Por eso mucha gente ni se molesta en registrarse. La cuenta gratuita de Neobora no funciona así, y merece la pena entender por qué — porque con ella se puede hacer bastante más de lo que el sector te ha acostumbrado a esperar.
La idea equivocada sobre el plan gratuito
En geoespacial, "gratis" ha sido históricamente sinónimo de visor de demostración: puedes mirar unos datos de ejemplo, pero no traer los tuyos ni publicar nada real. La cuenta gratuita de Neobora invierte esa lógica. No es una demo con fecha de caducidad: es una cuenta de trabajo, pensada para que hagas cosas útiles desde el minuto uno y sin poner una tarjeta.
La diferencia está en dónde ponemos el límite. En lugar de recortarte funciones, el plan gratuito te da acceso a la parte de publicación y colaboración de la plataforma; lo que se mide y se paga es el uso intensivo de nuestra infraestructura —el almacenamiento en nuestra nube, el cálculo y el procesado con IA—, no el hecho de usar el producto.
Geovisores ilimitados sin subir tus datos
La función estrella del plan gratuito es esta: puedes crear geovisores ilimitados conectando tus datos mediante estándares OGC, sin necesidad de subir la información a nuestra nube. Es decir, tus datos siguen viviendo donde ya están —en tu servidor, en tu IDE, en el geoservicio de tu organización— y Neobora los consume en directo para montar el visor.
Esto tiene dos consecuencias grandes. La primera es de coste: como no ocupas nuestro almacenamiento, no consumes el recurso que se paga, y por eso estos geovisores son gratuitos y sin límite de número. La segunda es de gobernanza del dato: para muchas administraciones e ingenierías, el dato no puede salir de su infraestructura por política interna o normativa. Conectando por OGC, publican un visor moderno sin mover un solo fichero de sitio.
Conectar por OGC, explicado sin jerga
OGC (Open Geospatial Consortium) es el organismo que define los estándares con los que los sistemas geoespaciales se hablan entre sí. En la práctica, significa que si tu organización ya publica sus capas por servicios como WMS, WMTS o WFS —algo habitual en cualquier IDE municipal o autonómica—, esas capas se pueden enchufar a Neobora escribiendo poco más que una URL.
No hace falta migrar nada, ni convertir formatos, ni duplicar la información. Tú ya tienes el grifo abierto; la cuenta gratuita te deja conectar una manguera y construir con ese caudal un visor navegable, con leyenda, buscador y herramientas de consulta, que puedes compartir con quien quieras.
El plan gratuito no es una versión reducida de Neobora: es Neobora publicando y colaborando sobre datos que ni siquiera tienes que subir.
Colaboración: visores y usuarios gratis, sin límite
El segundo gran malentendido con los planes gratuitos es el de los "asientos": pagar por cada persona que entra a mirar. En Neobora, los usuarios y los geovisores de solo consulta son gratuitos e ilimitados. Puedes dar acceso a todo tu departamento, a otros servicios municipales o a un cliente para que visualicen los datos sin que eso incremente la factura.
Esto cambia la forma de trabajar en equipo. En lugar de exportar capturas o PDFs para que la gente "vea cómo va", compartes un enlace vivo al geovisor. Quien lo abre ve siempre la última versión, con las herramientas de consulta a mano, sin instalar nada y sin gastar un asiento de pago.
Acceso completo cuando te comparten un proyecto
Hay un detalle que sorprende a casi todo el mundo: con una cuenta gratuita puedes usar todas las funcionalidades de la plataforma si un usuario de pago te comparte un proyecto con los permisos adecuados. No necesitas tu propia suscripción para trabajar dentro del proyecto de otra persona.
Esto encaja de forma natural con cómo trabaja el sector. Una ingeniería con plan de pago puede invitar a su subcontrata a editar y hacer control de calidad sobre el mismo proyecto en la nube; un ayuntamiento puede dar de alta a Protección Civil o a una brigada de mantenimiento; y todos ellos operan con las herramientas completas sin coste adicional, porque el proyecto —y el uso que consume— corre a cargo de quien lo abrió.
Cuándo tiene sentido pasar a un plan de pago
Ser honestos con el límite es parte del argumento. El plan gratuito cubre de sobra la publicación y la colaboración; donde termina es en el uso intensivo de nuestra infraestructura. Necesitarás un plan de pago cuando quieras subir tus propios datos a la nube de Neobora, procesarlos con nuestra IA —por ejemplo, clasificar una nube de puntos LiDAR—, ejecutar geoprocesos pesados o ser tú el titular del proyecto que otros usan gratis.
Dicho de otro modo: mientras conectes datos que ya tienes publicados y colabores sobre ellos, el plan gratuito te vale. En cuanto quieras que Neobora haga el trabajo pesado de almacenar y procesar, pasas a pago por uso —y ahí solo pagas por lo que realmente consumes, sin licencias por asiento.
Cómo empezar (en un minuto, sin tarjeta)
Darse de alta lleva literalmente un minuto: eliges tu región, te registras y confirmas el email. A partir de ahí ya puedes crear tu primer geovisor conectando una capa por OGC, o pedirle a un compañero con plan de pago que te comparta un proyecto para trastear con todas las funciones. Sin tarjeta y sin compromiso: la mejor forma de comprobar si Neobora encaja contigo es, sencillamente, usarla.
¿Listo para empezar? Crea tu cuenta gratuita en menos de un minuto, sin tarjeta y sin compromiso.





